Domingo 16.11.2008
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A la foto no faltó nadie. Cuando hace menos de dos años se inauguraba el tramo de la AG-56 entre Santiago y Brión no llegaban las tijeras para candidatos a cortar la cinta. Veintidós meses después todos los fotografiados practican la técnica del avestruz ante los problemas de una infraestructura de tal magnitud. Ni la Xunta, ni la concesionaria del vial están dispuestas a asumir la responsabilidad que les corresponde en un accidente provocado por un jabalí que, nadie sabe como, se plantificó en la calzada. Afortunadamente la Justicia aunque lenta es segura y acaba de sentar jurisprudencia en un caso similar en Lugo. Pues que sigan.

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