Domingo 16.11.2008
Hemeroteca web
|
RSS
Abrumado por el déficit, que se disparó al 11,4 por ciento, el Gobierno decide poner en marcha un duro plan de ajuste basado en el retraso de la edad de jubilación a los 67 años y en un recorte del gasto público de 50.000 millones en tres años. Al mismo tiempo se suben los impuestos y se abordará una reforma del mercado laboral. El ya conocido como pensionazo ha recibido fuerte contestación, política y sindical. Deberá ser abordado en el Pacto de Toledo, con negociaciones que se prevén difíciles. Del recorte del gasto anunciado no se conocen detalles. El Gobierno únicamente dijo que no afectaría a las pensiones, al desempleo, la dependencia y la educación. Es de suponer que tampoco a la sanidad y a la innovación, materia esta última en la que se ponen todas las esperanzas para un nuevo modelo económico. ¿Serán las infraestructuras las paganas y concretamente las que afectan a Galicia como ha ocurrido históricamente? Confiemos en que no. Sería una injusticia. El AVE era para 2010, prometió Zapatero en su día.

Vómitos en el casco viejo santiagués
Fuente que no mana en Compostela
El río Sarela recibe vertidos blancos
Un cajero compostelano pintarrajeado