Martes 17.06.2008
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Igual que la botella puede verse como medio llena o medio vacía, el resultado del debate de investidura puede ser interpretado desde una óptica optimista o pesimista. El pesimista se fijará en los indudables desacuerdos y en la falta de compromisos concretos para establecer grandes pactos. El optimista, con una visión que nosotros compartimos, apreciará un tono constructivo en todas las intervenciones. El nuevo presidente sólo en breves ocasiones se apeó del tono templado de su intervención inicial. Los portavoces de la oposición exhibieron talla y temple. Todo hace presumir que, en lo que resta de legislatura, habrá oportunidad para tender puentes entre las dos orillas. En definitiva, como señaló el propio Feijóo, estos son tiempos en los que las mayorías mecánicas no son suficientes. Habrá que esperar, entre otras cosas, a que la situación se aclare dentro de PSdeG y BNG. Cuando se asienten los nuevos liderazgos, será sin duda el momento de reiniciar el diálogo. En todo caso, la botella está medio llena.

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