Domingo 16.11.2008
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Todas las precauciones son pocas para garantizar el éxito del Xacobeo 2010. Activar un dispositivo de seguridad extraordinario es una exigencia básica para velar por los millones de turistas y peregrinos que desembarcarán en Compostela durante el Año Santo. Y es que el control nunca sobra, máxime en los puntos en los que se prevé una afluencia masiva. La delegación del Gobierno ha tomado buena nota del asunto y, ya desde el inicio de la cita jubilar, ha extremado el despliegue policial en zonas calientes como la Catedral de Santiago o las principales plazas de la ciudad. La efeméride religiosa pone este año a la capital gallega en el ojo del huracán y no está de más que los agentes vigilen las calles día y noche. Es lo que hacían ayer las patrullas apostadas en la compostelana praza de Galicia. No se puede bajar la guardia. Ni siquiera en las jornadas aparentemente más pacíficas. Después sería demasiado tarde para tomar precauciones.

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El río Sarela recibe vertidos blancos
Un cajero compostelano pintarrajeado