Domingo 16.11.2008
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En O Porriño vuelve a cumplirse el dicho de cada oveja con su pareja. La cercanía de las elecciones municipales impulsa una concentración parcelaria que afecta, sobre todo, al espacio del centro-derecha. Grupos independientes, candidaturas que tuvieron un origen personalista, grupos surgidos de rencillas internas en el PP, se reagrupan con vistas a la batalla electoral. O Porriño no es el primer caso, ni tampoco será el último. Los afectados por la moción de censura la consideran ilegítima, pero más adecuado sería considerarla una comedia. Al igual que en otros casos similares por toda la geografía galaica, los argumentos relacionados con la gestión o la gobernabilidad son ociosos. Se trata de un reagrupamiento familiar de hermanos separados que, tras algún tiempo, se han dado cuenta de que la separación los conduce de nuevo al ostracismo de la oposición. No hay más secreto. Sobran todos los razonamientos destinados a hacer más presentable el episodio. Cada oveja con su pareja.

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