Domingo 16.11.2008
Hemeroteca web
|
RSS
L o del antiguo campo de tiro de Bando, en Santiago, es una de esas historias que podrían presentarse en un festival de cine fantástico con muchas posibilidades de conseguir el premio al mejor guión. No hace ni cuatro meses que el Aero Club de Santiago decidió con muy buen criterio buscar su futuro en otro municipio, y ya tienen la tramitación tan avanzada que hasta han elegido el proyecto de nuevo campo. Sin embargo, en Santiago seguimos mareando la perdiz, y todavía no tenemos muy claro si en Bando podrá haber instalaciones deportivas o seguirá destinado a criadero de malas hierbas, incluyendo la de fumar. Ahora resulta que todas aquellas idas y venidas, cumbres ministeriales y reuniones, tras las que nos vendían que sólo quedaban algunos flecos, no han servido realmente más que para gastar tiempo, tinta y paciencia, porque a estas alturas, a ver quién se cree la próxima buena noticia sobre el campo.

Vómitos en el casco viejo santiagués
Fuente que no mana en Compostela
El río Sarela recibe vertidos blancos
Un cajero compostelano pintarrajeado