Domingo 16.11.2008
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La huelga de celo de los pilotos de Iberia y una repentina baja médica de siete controladores aéreos en el aeropuerto madrileño de Barajas desembocó ayer en una jornada caótica en los aeródromos españoles y europeos, que vivieron demoras de varias horas en las salidas y, al menos, trece cancelaciones de vuelos. Las dificultades para los desplazamientos llegan en el peor momento, la época álgida de los viajes navideños. Los legítimos intereses laborales no deben pisotear nunca los derechos ciudadanos.

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