Domingo 16.11.2008
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Hay pocas dudas de que la histórica huelga de los jueces españoles tiene un origen corporativista. El caso Tirado movilizó a los magistrados que se consideraron agredidos por el Gobierno. Pero no fue una protesta injusta porque, en el fondo y en la forma, les asiste toda la razón. La Justicia en nuestro país es un desastre. Faltan medios materiales y humanos, se acumulan los casos y hasta los salarios son escasos. Pese a ello, nadie está dispuesto a plantear una reforma necesaria. Es decir, siempre acaba pagando el ciudadano.

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