Domingo 16.11.2008
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Ocho años después es posible que, por fin, se celebre el más complicado de los juicios. La vista del caso Prestige está, de no mediar más recursos, a la vuelta de la esquina para dar el primer paso de un espinoso asunto. Lo que se juzga en esta ocasión son las responsabilidades económicas; es decir, quién tendrá que pagar los ingentes gastos ocasionados. De ahí la gran dificultad. ¿Existen aún las empresas implicadas? Mucho nos tememos que, una vez más, la administración tendrá que hacerse cargo de todo. Tiempo al tiempo.

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