Domingo 16.11.2008
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La necesaria preparación del Año Santo requerirá un esfuerzo importante en Santiago, meta de la peregrinación, y ciudad que acogerá los más importantes actos religiosos. Sin embargo, la importancia del acontecimiento no debería hacer olvidar otro tipo de infraestructuras de primera necesidad, mucho más en estos tiempos en los que la situación económica está provocando problemas a muchas personas y se ha incrementado de forma exponencial la demanda de servicios asistenciales. Es por ello una buena noticia la reapertura convenientemente reformado del albergue de transeúntes de San Francisco, donde los más necesitados pueden encontrar un cobijo imprescindible de noche, pero también durante el día. En una celebración como el Año Santo este tipo de valores, la solidaridad, el amor al prójimo y la ayuda a los más desfavorecidos deberían ocupar un primer lugar en la lista de las infraestructuras.

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