Domingo 16.11.2008
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Se muestra esperanzado el padre de Marta del Castillo de que la aportación anónima de un millón de euros a quien proporcione pistas fiables sobre el paradero de la joven arroje algo de luz en el particular infierno que él y su familia viven desde el 24 de enero, y ojalá que tenga razón. Sin embargo, al menos desde fuera, se teme más bien que esta oferta sólo provoque un aluvión de pistas falsas.

Vómitos en el casco viejo santiagués
Fuente que no mana en Compostela
El río Sarela recibe vertidos blancos
Un cajero compostelano pintarrajeado