Domingo 16.11.2008
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Los injustificados comportamientos gamberriles de semanas atrás coincidiendo con las noches de movida en A Estrada han llevado al gobierno local a tomar medidas y preservar el orden, como le corresponde. Bien está que así ocurra, sin hacer dejadez de la responsabilidad que compete a las autoridades y a las fuerzas del orden. Como también, que se exija a cada colectivo la parte de implicación que le corresponde, desde los hosteleros a los padres. Conviene señalar, sin embargo, que las decisiones deben ser lo suficientemente reflexivas como para no crear males mayores. Porque movida y orden no tienen por qué ser incompatibles.

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