Domingo 16.11.2008
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Pues algunas informaciones sientan de miedo. Una de ellas viene de la mano de la Fundación Paideia que, desde A Escravitude, está facilitando la formación en hostelería y servicios a doce jóvenes alemanes. Y es que, por una vez, parece que Galicia está sirviendo de guía a nada menos que uno de los motores de Europa. Y lo hace, precisamente, con esos dos platos fuertes con los que esta antigua tierra puede derretir los tópicos paladares, demasiado globalizados, del turismo internacional. Es el buen camino: potenciar y divulgar lo que de verdad hacemos bien. Y en acoger visitantes y presumir de país parece que somos líderes.

Vómitos en el casco viejo santiagués
Fuente que no mana en Compostela
El río Sarela recibe vertidos blancos
Un cajero compostelano pintarrajeado