Domingo 16.11.2008
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El derrumbe de un alud de tierra provocó este domingo graves daños en un garaje y a varios coches en Santa Marta de Arriba, en Santiago. Seguramente, este desastre se debió a la inusual cantidad de lluvia que tuvo que soportar la ciudad (116 litros por metro cuadrado en sólo 24 horas), pero los datos que salieron a relucir tras este suceso preocupan mucho. El parquin se construyó, según dicen los vecinos, junto a un manantial. Y, ya desde el principio de las obras, los arquitectos decidieron poner bombas de achique en la última planta del garaje para desviar el agua. Mientras estas máquinas funcionen, no hay problema. Si por alguna causa (un simple apagón, por ejemplo) se paran, el sótano se inunda y acumula, como ya sucedió hace cinco años, metro y medio de agua. ¿Es lógico construir así los edificios? ¿Son seguros? La naturaleza nos ha enseñado que nada se le antepone si se rebela. ¿Tiene sentido correr tanto riesgo?

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