Martes 10.02.2009
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No corren buenos tiempos para experimentar con incentivos económicos que frenen la caída demográfica. Cierto es. Pero algo habrá que hacer para evitar que Galicia se consolide, todavía más, como un país de viejos, dicho en el mejor sentido del término. Los índice de natalidad no repuntan y bueno sería que se aprovecharan los momentos de crisis para diseñar nuevas estrategias. Es urgente encontrar un modelo que permita modificar la pirámide e incorporar jóvenes al mercado laboral. Está en juego nuestro futuro.

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