Viernes 24.05.2013
| Actualizado 12.29
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Biovía es una de las últimas empresas que han nacido de las entrañas de la Universidade de Santiago de Compostela y del silencioso trabajo de investigación que a diario se realiza en sus laboratorios. Esta empresa, que es sólo un ejemplo de la transferencia de conocimiento que la universidad compostelana realiza a diario a la sociedad, aporta bioherramientas que miden la contaminación atmosférica, marítima y fluvial, utilizando fundamentalmente el musgo y otros vegetales como la planta del tabaco. Se trata, en definitiva, de utilizar la propia naturaleza para vigilar la contaminación de una manera menos costosa y con menos impacto en el propio medio. En una semana en la que la Universidade de Santiago ha recibido la triste notificación de que ya no figura como una de las 500 mejores universidades del mundo, según el ranquin de Shanghái, no viene mal, además de hacer autocrítica, poner luz sobre los proyectos que, al amparo de la institución, tratan de crear riqueza, económica y social, en su propio entorno. En plena crisis, en el bieno 2010-2011, Biovía y otras siete empresas basadas en el conocimiento generado en la USC se lanzaron al mercado con su apoyo. Son ocho buenos ejemplos que desmontan el tópico de la universidad encerrada en sí misma y el estereotipo de la juventud sin iniciativa. Ocho ejemplos, también, para desafiar los tiempos de crisis y emigración.

24.05.2013
Pintadas en el mobiliario urbano de Fontiñas
Basura ‘adornando’ la iglesia de Santa Susana
Paneles que no informan de lo debido
La plaga de pintadas continúa avanzando
Baches en calzadas pero también en aceras