Martes 10.02.2009
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Dice el refranero popular que "solo nos acordamos de Santa Bárbara cuando truena". Es verdad. Podemos ver como arden los montes por la maleza que se acumula; que los ríos se desbordan por no limpiar los cauces o que un torrente de lodo invade un garaje lleno de automóviles. Es decir, que estamos acostumbrados a activar las defensas cuando ya se sufrió el ataque. Buena prueba es que apenas una treintena de concellos gallegos tienen planes de emergencia. Por eso cuando llega la tragedia... nos lamentamos.

Vómitos en el casco viejo santiagués
Fuente que no mana en Compostela
El río Sarela recibe vertidos blancos
Un cajero compostelano pintarrajeado