Martes 10.02.2009
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Es verdad, como afirma uno de los propietarios del Fogar de Teodomiro, que en Santiago abundan los hoteles grandes y lujosos, las posadas con encanto y las pensiones de todo tipo y condición, pero que, incomprensiblemente, escasean los alojamientos como el que hoy mismo se inaugurará en la rúa de la Algalia de Arriba. Y es que, ciertamente, choca ver cómo Compostela, meta del Camino y destino de muchos miles de peregrinos al año, apenas tiene albergues donde poder dormir y ducharse por tan solo 12 euros, que es lo que ofrece el Fogar de Teodomiro, entre otros cuantos servicios dirigidos básicamente a caminantes que no busquen lujos, sólo limpieza, sábanas blancas y un enclave supercéntrico para poder recorrer la ciudad en un plis-plas. Bienvenido sea este nuevo negocio a una ciudad que puede presumir de muchas cosas, especialmente de contar con un sector hotelero envidiable y a precios francamente buenos.

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