Martes 10.02.2009
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La unanimidad fue la tónica de ayer en la manifestación vecinal que pretende evitar el cierre del centro médico de Pontevea. Los políticos hicieron causa común y se alinearon en defensa de esa reivindicación. La dispersión y una alta media de edades son los argumentos esgrimidos por el sentido común general. El alcalde, que es médico -y que trabajó en ese mismo centro médico-, confía en que la Xunta cambie de parecer. Afirma que no quiere medallas, que toda la Corporación apoya por igual la demanda. La gestora tiene las esperanzas puestas en la reunión del martes. La masiva demostración vecinal es el eje de su causa.

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