Martes 10.02.2009
Hemeroteca web
|
RSS
Justo el mismo día en el que el presidente Feijóo reclamaba, con sentido común y don de la oportunidad, actuar con inteligencia desde la USC y la UDC para desactivar el conflicto de Medicina, el rector José María Barja se dejaba inocular el virus del leirismo y anunciaba que no renuncia a llevar a los juzgados las plazas de profesores asociados de Santiago en el Chuac. Es el peor de los caminos, una pataleta desmesurada que puede colocar en el disparadero al mismísimo Sistema Universitario Galego. Los tiempos piden lo que receta el inquilino de Monte Pío: inteligencia y mucho diálogo. Duplicar la titulación de Medicina ni es inteligente ni favorece la búsqueda de consensos. Galicia se permitió el lujo de las tres universidades, pero no puede permitirse el de duplicar o triplicar más licenciaturas. Hay vías para satisfacer las demandas razonables de los rectorados de A Coruña y Vigo, sin por ello convertir Medicina en el capítulo más bochornoso de ese minifundismo leirista que tanto daño ha hecho a este país nuestro.

Vómitos en el casco viejo santiagués
Fuente que no mana en Compostela
El río Sarela recibe vertidos blancos
Un cajero compostelano pintarrajeado