Martes 10.02.2009
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Solo un político como José Blanco, siempre pegado a la sociedad, es capaz de enfrentarse a un lobby como el de los controladores aéreos. La decisión de acabar con los privilegios cuenta con el respaldo de la inmensa mayoría de los ciudadanos y se basa en datos objetivos. No se puede permitir, como dice el ministro, que mientras el Gobierno le pide sacrificios a todos los españoles, una minoría pretenda mantener unos privilegios insultantes. El envite está sobre la mesa, ahora solo falta aguantar el chantaje. Que existirá.

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