Martes 10.02.2009
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Penamoa-Novo Mesoiro to- ma el relevo de O Vao-Monte Porreiro en los titulares de los periódicos. Son los dos ejemplos más evidentes de la difícil integración de eso que se ha dado en llamar multiculturalidad. Lo cierto es que los realojos de ciertos poblados gitanos están resultando más traumáticos de lo que las autoridades esperaban. Hay un gran problema y todos se empeñan en moverse, en el lenguaje, por lo políticamente correcto ("no hay racismo", "no es contra los gitanos, es contra las drogas"). Pero en los hechos ya es diferente. Nadie quiere ver los barrios marginales pero nadie quiere a esos ¿marginales? instalados en su bloque de viviendas. Es la pescadilla que se muerde la cola. Por eso los realojos están causando tanto revuelo. A los gitanos les asiste tanto el derecho a la presunción de inocencia como a una vivienda digna. Pero nadie puede negar que algunos colectivos tienen singularidades que hacen difícil la convivencia. Por eso, y ante la duda, en A Coruña y Pontevedra piden que se vayan. Lo que no es políticamente correcto.

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