Martes 17.06.2008
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Que Fomento saque a concurso la entrada del AVE en Santiago es una buena noticia. Que el plazo de ejecución sea de treinta meses, quizás no tanto, habida cuenta de la arraigada costumbre que tienen los proyectos de estirarse mucho más allá de lo previsto inicialmente. Con todo, lo importante es que, semestre arriba, semestre abajo, una infraestructura que está llamada a ser capital en el desarrollo de la ciudad esté en marcha, y que el AVE empiece por fin a ver la salida del túnel. Y nunca mejor dicho, porque precisamente uno de los puntos negros de esta entrada es el paso por el barrio de O Castiñeiriño, donde el Ministerio parece haberse decantado por la construcción de unos muros, dejando el túnel para mejores momentos económicos. El alcalde se ha comprometido a negociar con el nuevo titular de Fomento para que reconsidere su postura, y es de esperar e incluso desear que consiga que le hagan el caso que se merece.

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