Martes 10.02.2009
Hemeroteca web
|
RSS
Todos sabían que es muy difícil hacer un equipo de la nada en dos meses pero el Obradoiro CAB fue capaz de conseguirlo y generó una tremenda ilusión entre muchas personas. Con pocos mimbre se hizo un buen cesto pero ahora parece que pierde algo de agua. No es el momento de reproches ni de acusaciones. Ahora toca remar todos en la misma dirección. Para seguir en la ACB. Es el objetivo.

Vómitos en el casco viejo santiagués
Fuente que no mana en Compostela
El río Sarela recibe vertidos blancos
Un cajero compostelano pintarrajeado