Martes 10.02.2009
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Ya es sabido -por el reiterado testimonio de los peregrinos- que los peores tramos de los caminos de Santiago en cuanto a señalización son los que se corresponden justamente con el municipio que es meta de todos ellos, Compostela. De igual modo, no es Galicia la que luce con más relevancia en el cuidado de esa Ruta más que milenaria que atraviesa la geografía española y europea. Por eso, porque conviene dar ejemplo, bueno es que ante el tan propagado inicio de un nuevo año jubilar las autoridades -autonómicas y locales- hagan los deberes de señalización y cuidado de unas sendas que pisarán centenares de miles de personas. Nos va en ello el prestigio. Y aún queda tarea.

Vómitos en el casco viejo santiagués
Fuente que no mana en Compostela
El río Sarela recibe vertidos blancos
Un cajero compostelano pintarrajeado