Martes 10.02.2009
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Los expertos sostienen que los gallegos son ciudadanos que no protestan demasiado ni ante los abusos de las empresas ni la desidia de las administraciones. Debe ser cierto cuando el pasado año solo se tramitaron 2.634 reclamaciones ante el Valedor do Pobo. Las quejas por los retrasos en la aplicación de la ley de Dependencia lideran una lista en la que sorprende el descenso en las demandas a la sanidad pública. Como las listas de espera siguen, más o menos o peor, igual toma sentido la pregunta. ¿No vale la pena protestar?

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