Martes 10.02.2009
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Hay un cierto paralelismo entre la decisión de suspender las clases debido al temporal y la actuación en relación con el niño obeso de Ourense. En ambos casos, la Administración se cubre las espaldas para evitar que se la responsabilice de cualquier percance, o del empeoramiento de la salud del chaval. Todos sabemos que un accidente de un bus escolar hubiera sido aprovechado para exigir responsabilidades. De haber sucedido eso, se alzarían numerosas voces diciendo que lo lógico hubiese sido suspender las clases. De ahí que el conselleiro tomase la decisión que tomó. ¿Exagerada? Seguramente. Galicia es muy diversa en lo climatológico, y no parece adecuado que se adopten medidas tan genéricas. Por otra parte, las suspensión de clases en determinadas zonas de montaña es algo habitual desde hace tiempo, sin que fuera necesario ampliar las vacaciones a la Galicia costera. Tal vez se exageró, en efecto. El conselleiro prefirió curarse en salud, antes de estar en capilla durante el temporal.

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