Martes 17.06.2008
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La anunciada sanción de la Consellería de Medio Ambiente al concello de Noia por consentir vertidos de fecales en una propiedad privada no es más que una anécdota en el inmenso mar de despropósitos que se suceden desde hace años en la ría a la que da nombre el municipio, y para los que las actuaciones de los últimos años apenas son un primer paso. Queda mucho y muy importante por hacer en la ría para lograr su regeneración medioambiental, que es bastante más grave que el sólo supuesto daño de un puente que la cruce. Los nuevos responsables municipales presumen de sensibilidad para hacerlo. Habrá tiempo para comprobarlo.

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