Martes 10.02.2009
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Sólo la experiencia y las evidencias enseñan que la pretendida bandera de enganche de respeto al trabajador que erige con frecuencia la izquierda en un tan necio como burdo intento de diferenciarse de la derecha es pura pantalla. Pero para los crédulos, que haberlos hailos, no está de más ver en perspectiva los comportamientos de alguna izquierda que se tiene por respetuosa con el trabajo ajeno. La información que se ofrece del Concello de Melide es un meridiano ejemplo que ahorra más calificativos salvo, acaso, lamentar muy seriamente el connivente silencio de las centrales sindicales ante tal cúmulo de despropósitos.

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