Martes 10.02.2009
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El textil ha visto desaparecer en Galicia más de 3.800 empleos. Es terrible y curioso, pues hablamos de un sector reconocido por su calidad en el mundo, no solo por sus buques insignias Zara, Adolfo Domínguez, Verino, Lonia... y tantas otras. Ante tal potencial, ¿por qué no ponemos los mimbres para aprovecharlo? Xunta, patronal y sindicatos deben echarse la manta a la cabeza. Y tejer soluciones.

Vómitos en el casco viejo santiagués
Fuente que no mana en Compostela
El río Sarela recibe vertidos blancos
Un cajero compostelano pintarrajeado