Martes 10.02.2009
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El gasto sanitario por persona en Galica se triplicó en menos de una década. Y la factura amenaza con seguir creciendo. Algo hay que hacer para que el sistema público de salud no vaya a la quiebra. La reducción del gasto farmacéutico es básica y puede hacerse despachando dosis exactas (casi la mitad de los productos acaban en la basura) y aumentando el uso de los genéricos. Pero no es suficiente. La congelación de la masa salarial es otra vía. ¿Y el copago? Puede funcionar pero es una alternativa impopular. Sobre todo para los políticos.

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