Martes 17.06.2008
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Hay dos palabras que destacan en la esperada comparecencia del presidente de la Xunta: auditoría e igualitaria. Feijóo sorprende con la idea de realizar una auditoría independiente que corrobore la idoneidad de la fusión de las cajas. Pero en la misma declaración, el propio Feijóo asegura que, analizados los informes de la Xunta y los realizados por Caixa Galicia y Caixanova, el camino adecuado es la unión. Si estos peritajes son objetivos, la auditoría sobra; si se necesita la auditoría, eso significa que la postura del presidente se basa en datos de los que el mismo presidente desconfía.
Se da, además, la circunstancia de que una de las misiones que el Gobierno gallego tiene en relación con las cajas, es inspeccionarlas y auditarlas. ¿A qué viene, entonces, esta nueva iniciativa, con la que se ponen en tela de juicio los datos proporcionados por las entidades, el trabajo de la Consellería de Facenda y estudios como el realizado por la empresa Deloitte, seleccionada por el Banco de España para valorar las solicitudes del FROB? Pero si causa perplejidad la auditoría presidencial, más asombro provoca todavía que la fusión que se promueve haga caso omiso del tamaño de las cajas. Será igualitaria, según Feijóo, cuando está claro que las entidades no tienen los mismos activos, la misma obra social, ni la misma corporación industrial, por citar sólo tres parámetros. Si la unión a toda costa enfada a Caixanova, esta vara de medir habrá disgustado a Caixa Galicia. Así que, aferrado a la extraña auditoría y a la curiosa igualdad, el presidente insiste en una vía de fusión forzada que ya abandonó su colega Camps en Valencia, con el que también parece discrepar en la politización de las cajas. La corriente mayoritaria, popular y socialista, aboga por despolitizar, y sin embargo aquí se alienta desde el PP una ley de cajas que va en sentido contrario. No sabemos a dónde nos lleva todo esto. Sólo está claro que las cajas pueden empezar a ver dañada su imagen. El remedio de la fusión puede ser una enfermedad.

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