Martes 10.02.2009
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E n Santiago entran cada día unos ciento veinticinco mil vehículos procedentes de los municipios del entorno que suponen una considerable sobrecarga para las infraestructuras viarias de la ciudad. Es lo mismo que sucede con el aeropuerto, donde el problema no es ya que no haya aparcamientos, sino que encontrar una plaza en el parquin de pago resulta más que complicado a determinadas horas punta. Mejorar la conexión no es ya una simple cuestión de competitividad, que también, sino de supervivencia. La propuesta del Ayuntamiento para que exista una conexión cada media hora supondría una alternativa viable para los usuarios de Lavacolla que, no sólo podrían acceder a la terminal a un precio asequible, sino que también evitarían el colapso de las vías. Un objetivo en el que todas las administraciones, empezando por la propia Xunta, deberían implicarse a fondo por el bien de todos los ciudadanos.

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