Martes 10.02.2009
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El Real Aero Club de Santiago ha dado un nuevo paso para garantizar su futuro. Después de muchas indecisiones, en parte debidas a los cambios en el Ministerio de Defensa, la elección de los nuevos terrenos sirvió para dar el empujón definitivo al cambio de sede, algo que ahora se confirma con la adjudicación del diseño del propio campo, primero, y del proyecto de la ciudad deportiva, después. Una vez que se ha superado la decepción de que no pudiera establecerse en Compostela la nueva sede de esta institución, lo que debemos garantizar entre todos es que las instalaciones estén a la altura del siglo XXI, que sirvan para acoger a los socios y que mejoren sustancialmente lo que había en Lavacolla. Todo esto está asegurado, y esa es la mejor garantía de futuro. Es un orgullo para todos que el nuevo paso adelante que se dio ayer sirva para que la comarca compostelana cuente con unas instalaciones del más alto nivel, de lo mejor de Galicia.

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