Martes 10.02.2009
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No lo va a tener fácil el Ayuntamiento de Santiago con el plan de obras que se le viene encima. El alcalde reconoció ayer que la ciudad tendrá que estar antes de noviembre en perfecto estado de revista. Faltaría más. Pero el enjambre de zanjas que hay por toda la ciudad no va a permitir que esto se haga sin complicaciones. Los grandes proyectos, los que de ninguna manera estarán concluidos antes de seis meses, se paralizarán temporalmente. Todo para que la visita del Papa se encuentre con las mayores facilidades. Serán miles de personas las que se acercarán a la capital gallega, por avión o por carretera. Y no sería de recibo que tuvieran que asumir un caos de circulación como el que sufrimos diariamente los que aquí vivimos y conducimos. Este plan debe ser real, intenso, y que la ciudad luzca en todo su esplendor. Y por eso no deben escatimarse medios. Compostela lo merece.

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