Martes 10.02.2009
Hemeroteca web
|
RSS
Ríos de tinta han corrido sobre el proyecto de campo de golf en la parroquia compostelana de Bando. Primero, con la propuesta, bastante razonable por cierto, de que el Aero Club de Santiago se encargase de su gestión, solucionando de paso la situación de Lavacolla. Pero la asociación al final se hartó de tantas idas y vueltas y acabó marchándose del municipio. Ahora parece que tampoco la propuesta de convertirlo en unas instalaciones deportivas públicas va a salir adelante, así que el antiguo campo de tiro del Ejército parece condenando a seguir como está. Porque la idea de poner viviendas sociales a cinco kilómetros del centro podría aspirar a algún premio en un certamen de cine fantástico, pero nadie en su sano juicio apostaría por construir algo así. Una buena noticia para los okupas de las antiguas instalaciones militares, y para alguna que otra especie animal, no apta como mascota, que podrá seguir teniendo allí su madriguera.

Vómitos en el casco viejo santiagués
Fuente que no mana en Compostela
El río Sarela recibe vertidos blancos
Un cajero compostelano pintarrajeado