Martes 10.02.2009
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Seguramente la secuencia judicial lo quiso así, pero no deja de sorprender que en la exigencia de la ley urbanística en Corrubedo el que primero haya caído sea el pequeño propietario y el que siga en pie sea el proyecto de 17 viviendas de un promotor inmobiliario que supuestamente incumple la misma línea de edificabilidad. ¿Qué es, la ley del más fuerte? Como también sorprende que a la vista de la demolición que hoy se cuenta el Ayuntamiento siga en sus trece de no enmendar la la licencia del promotor. O algo falla o no parece que soplen buenos vientos para el gobierno local ribeirense si los vecinos siguen arriesgando su dinero en favor de la legalidad. Que esa es otra.

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