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JUAN GABRIEL SATTI BOUZAS

La evolución del Carnaval en Fisterra y la Costa da Morte

03.02.2008

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En estos días comienza el más tradicional Carnaval de la Costa da Morte: "O Entroido de Fisterra". Entroido o Antroido deviene de "introito" que significa "la entrada" (a la Cuaresma) y Carnaval de "carne levare" (quitar la carne) en clara referencia al período de abstinencia sin ayuno, en memoria de la muerte del Señor, todos los viernes de la Cuaresma que comienza el Miércoles de Ceniza. De ahí que se popularizara el comer "cholas", "filloas" u "orellas" y los que querían saltarse la abstinencia, a la que están obligados los católicos entre 14 y 60 años, pagaban al párroco local la Bula Cuaresmal.

Esto era una dispensa que se adquiría dando una cantidad en concepto de limosna para la iglesia. El precepto ha caído en desuso y tiene un sentido pleno de sacrificio simbólico, pues a un vegetariano no le supondría ningún esfuerzo.

En cuanto a las fiestas carnavalescas parecen derivar directamente de las saturnales de la antigua Roma, en las cuales los esclavos mandaban a los amos y éstos les servían; se tenía entonces la representación de una inversión de las relaciones jerárquicas, donde todo se hacía al revés del orden normal. La imagen de un verdadero mundo al revés.

Hubo casos de fiestas del mismo género en que se llegaba a conferir temporariamente a un esclavo o a un criminal las insignias de la realeza, sólo para darle muerte una vez terminada la fiesta.

La fiesta del asno

En el Medioevo se celebraban la "fiesta de los locos" donde el bajo clero se entregaba a las peores inconveniencias, mofándose a la vez de la jerarquía eclesiástica y la liturgia misma; y la "fiesta del asno", en la que el animal era introducido hasta el coro de la iglesia, donde ocupaba el sitio de honor y recibía las señales de veneración más extraordinarias (éste pudo haber sido el origen de que los niños pegaran con sigilo un dibujo de asno en la espalda de otros para burlarse de ellos).

En Fisterra, don Desiderio Paz Figueroa fue el que impulsó el carnaval a principios del siglo pasado e hizo que alcanzara notoriedad en la zona. Fue médico de la villa desde 1906 a 1962, pero también músico y esto lo llevó a organizar grupos de teatro y bandas de música que a veces dirigía con un periódico enrollado. En 1912 formó la comparsa "Los Astrónomos", que en 1917 pasó a llamarse "Los Diablos", componiendo él mismo las ingeniosas canciones que versaban sobre costumbres y personajes del pueblo. Diseñaba los trajes precisos para la ocasión y ensayaban en una fábrica de salazones.

El legado de los mayores

La Guerra Civil obligó a cambiar las mascaradas por las trincheras durante el tiempo que duró la contienda. Pasado el racionamiento los niños se manchaban con harina o tiza y se pegaban con alfileres el dibujo que mencionamos más arriba; y los adultos que se disfrazaban debían llevar la cara descubierta para impedir ser reconocidos por la Guardia Civil si fuera necesario.

Años más tarde, se organizaron bailes de Carnaval con gran éxito de público y llegada la democracia el testigo pasó, entre otros, al Hogar del Pensionista que se mantuvo muy activo en la década de los 80. Se recuperan las comparsas pero sus letras dejan de ser retratos costumbristas para ser descriptivas de la realidad política del momento.

Los jóvenes de hoy intentan mantener vivo el legado de los mayores haciendo comparsas en las que parodian y critican con agudo humor a los distintos actores del espectro político local.

"O entroido" es la vuelta del mundo al revés, la subversión, la ruptura de las convenciones sociales y el cambio de roles. Se trata de canalizar en alguna forma esas tendencias y hacerlas lo más inofensivas posible dándoles ocasión de manifestarse, pero sólo durante un período muy breve y en circunstancias bien determinadas; asignando además a esa manifestación límites que no se le permite sobrepasar.

Pero las fiestas han ido menguando un poco y no parecen despertar el interés de antaño en la multitud, ello puede deberse a que en nuestra época perdieron su verdadera razón de ser : ¿Cómo circunscribir el desorden y encerrarlo en límites rigurosamente definidos cuando está difundido por doquier?... Se ha generalizado a tal punto que podría decirse que vivimos en un "Carnaval continuo".

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