Martes 10.02.2009
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Hace unos meses se ha inaugurado en Valladolid la Casa de la India. Con el apoyo del Gobierno hindú, es la segunda que se crea en Europa. La otra está en Alemania. Por tener un ayuntamiento y una universidad muy sensibles a la cultura y, especialmente, a la oriental, aquella ciudad castellana y sus ciudadanos tienen la suerte de poder disfrutar de unas instalaciones en las que a lo largo del año tendrán lugar infinidad de actividades relacionadas con aquel inmenso y bello país asiático : cursos, conciertos musicales, talleres, exposiciones de todo tipo, cine, intercambio culturales, académicos y empresariales, concursos, teatro, danza, conferencias, seminarios, talleres interculturales para diversos colectivos y una amplia variedad de eventos. Esta Casa se ha creado simple y llanamente porque el Ayuntamiento vallisoletano ha donado a la Embajada de la India un edificio de principios del siglo XX, que ha sido restaurado y ampliado, para poder albergarla de forma permanente. También porque desde hace un tiempo la Universidad de Valladolid ha venido organizando actividades académicas, incluidos varios masters, sobre el arte, la música y la cultura de la India. En este tema ha sido muy importante el dinamismo y el trabajo desarrollado por el profesor Guillermo Rodríguez Martín. Que con todo merecimiento, por su labor, ha sido nombrado director-gerente de esta casa.
Nosotros hemos tenido el gran honor, que quedará además para la historia, de realizar el primer acto con el que se ha abierto esta casa. Ante numeroso público, mucho del que tuvo que estar de pie, hemos pronunciado una conferencia sobre Tagore y su relación con el mundo latino. La entregamos escrita y los más de cien libretos que llevamos de la misma han sido insuficientes, por lo que posteriormente hemos tenido que enviar desde Ourense por correo varios ejemplares a muchos de los que se habían quedado sin ellos.
Risco, el primero que habló en España de Tagore
Para nosotros ha sido enormemente agradable el acto, por la acogida que tuvo y porque durante más de dos horas, sin que se cansaran los presentes, les hemos transmitido como fue nuestro paisano el ourensano Vicente Risco el primero que habló en España de Tagore allá por el año 1913. Pronunciando una interesante conferencia sobre el Ateneo de Madrid, a finales de ese año. Risco admiraba tanto a Robindronath, que sus amigos llegaron a llamarle con el apodo de Tagore. Aquella admiración suya se esfumó bastante cuando le escuchó una conferencia en la Universidad de Berlín.
Era el año 1930 y fue un momento en el que, por cierto, Risco diseñó una caricatura del poeta y educador bengalí. Como es lógico, hablamos después de la relación con sus traductores al castellano, Zenobia Camprubí Aymar y Juan Ramón Jiménez. Así como de su frustrado viaje a España –en concreto a Madrid, Toledo y Moguer – en el año 1921. Que provocó que se dejasen de traducir más obras suyas. Si hubiese venido a nuestro país, todas sus obras publicadas en inglés también lo estarían en castellano y, por extensión, en gallego-portugués. Señalamos también en nuestra conferencia la admiración de otros escritores latinos hacia Tagore, alguno de los que incluso llegó a conocerlo personalmente. Los premios Nobel Gabriela Mistral, Pablo Neruda y Octavio Paz. El colombiano Agustín Nieto Caballero, el venezolano Rómulo Gallegos, el mexicano José Vasconcelos, el portugués Telo de Mascarenhas, que sabía bengalí e hizo unas magníficas traducciones de sus novelas al gallego-portugués. Y, muy especialmente, la extraordinaria escritora brasileira Cecília Meireles, a la que le encantaba Tagore y le dedicó poemas y escribió libros y artículos sobre el. Igual que, en Argentina, Victoria Ocampo, creadora de la revista Sur, de la que parece que Tagore se llegó a enamorar, cuando fue huésped en su casa de San Isidro, al lado del río de La Plata, a finales de 1924 y principios de 1925.
Biquiera, Borobó, Fernández del Riego y Pura Vázquez
Inicialmente mencionamos a los gallegos y gallegas, además de Risco, que gustaban de la obra tagoreana: Biqueira, Borobó, Fdez. del Riego, Pardo Bazán, Pura Vázquez, Joaquina Gallego, Avilés de Taramancos y Vilar Ponte, entre otros, como el que suscribe. Aprovechamos para confesar en aquella casa, que, por cierto, tiene a la entrada una estatua de Tagore que mandó por barco el Gobierno hindú, nuestra sana envidia de los vallisoletanos por contar ya con esta institución en su ciudad. Ya nos gustaría que en nuestra ciudad de Ourense hubiese la misma sensibilidad y que, por ejemplo, apoyasen la creación de la Casa de Bengala –que bien nos gustaría promover– en donde estarían representados Bangladesh y el estado indio de Bengala occidental, de cuyo presidente Budodev somos muy amigos. Este estado es la tercera parte de España en extensión, pero cuenta con más de 83 millones de habitantes y su capital es Calcuta (ahora de nombre Kolkata).
Festival India’06, charlas, danza y música
Para inaugurar esta casa se diseñó un completísimo programa de actos bajo el título genérico de Festival India 06. Además de tres conferencias, sobre Tagore (la nuestra), sobre el músico Robi Shonkor y sobre la ciudad sagrada de Benarés, el programa abarcaba danza clásica india, una muestra de música y artes escénicas indias, con un hermoso concierto de sarod a cargo del intérprete bengalí Sonyit Dasgupto y un concierto de ragas y canto por el grupo Prustaar.
También talleres interculturales para niños sobre ritos y costumbres, religiones y artes de la India, la presentación de un libro y una serie de DVD sobre música y artes escénicas indias, publicados por la Universidad de Valladolid, un taller de voz y un seminario-taller de instrumentos de cuerda del norte de la India. Paralelamente, y aprovechando la colaboración de la Semana de Cine de Valladolid (Seminci), se organizó un ciclo de cine con siete proyecciones de filmes del gran cineasta bengalí y alumno que fue de Tagore en Santiniketon, Sotyojit Ray. Del que estuvo abierta una estupenda exposición en la casa, con fotos de rodajes de sus películas. La mencionada muestra fue clausurada el pasado día 29 de diciembre.

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