Martes 10.02.2009
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Los ministros de Economía de la eurozona no han logrado este viernes ningún avance para resolver la crisis de deuda y enviar una señal positiva a los mercados. Finlandia ha mantenido su veto al segundo rescate de Grecia por su exigencia de avales que garanticen su aportación en caso de impago de Atenas, y tampoco se ha desbloqueado la ayuda urgente de 8.000 millones que los griegos necesitan para no suspender pagos en octubre.
Además, los responsables europeos han desoído la presión del secretario del Tesoro estadounidense, Tim Geithner, que por primera vez y de forma insólita ha participado en una reunión del Eurogrupo, para ampliar el fondo de rescate de 440.000 millones.
El objetivo de este refuerzo, que Geithner recomienda que se haga mediante el apalancamiento y sin necesidad de incrementar la dotación total del fondo, es ofrecer garantías al mercado de que será suficiente para asistir a Italia y España. "No estamos discutiendo el incremento o la expansión del mecanismo europeo de estabilidad financiera con un Estado no miembro de la eurozona", ha zanjado el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker.
Juncker ha admitido además "ligeras diferencias" entre la UE y EEUU sobre la estrategia a seguir en el combate contra la crisis. Frente al plan de estímulo para crear empleo propuesto por el presidente norteamericano Barak Obama, el presidente del Eurogrupo ha reiterado que "no vemos margen de maniobra en la eurozona que nos pueda permitir lanzar nuevos paquetes de estímulo fiscal". "No podemos poner en riesgo la consolidación de las finanzas públicas", ha indicado.
Por su parte, Geithner ha pedido a los responsables europeos que no sigan hablando sobre la posibilidad de la ruptura de la eurozona y que pongan fin al enfrentamiento con el Banco Central Europeo (BCE). Estas "declaraciones a la ligera", ha alertado, resultan "muy perjudiciales" y alimentan el contagio.
El presidente del Eurogrupo sí ha admitido las dificultades de la UE para hablar con una sola voz. "Tenemos que volver a la disciplina verbal porque no podemos añadir más controversia a los problemas que ya existen, así que he insistido ante mis colegas que sean lo más disciplinados posibles al expresar sus opiniones", ha reconocido.
