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¿Por qué sufre Galeras?

Hace 17 años empezaba a desmantelarse el viejo Xeral // Comenzó entonces el declive de un barrio que, pese a la llegada de nuevos vecinos, sigue sin levantar cabeza // El hospital Provincial en ruinas se ha convertido en un reclamo turístico

ELVA OTERO. SANTIAGO  | 03.10.2016 
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“Cuando vine para esta calle, tenía tres años. Jugaba en la parte de atrás del hospital, donde antiguamente estaba el crematorio. Lo ves ahora y se te cae el alma al suelo”, lamenta Cristina Gerpe. Desde el interior de su negocio, una tienda de lencería en Galeras 13, contempla apesadumbrada el viejo Provincial. En 1999 empezaba a desmantelarse, aunque no cesaría su actividad por completo hasta 2003. Comenzaba entonces a escribirse una historia de decadencia, la de un barrio que sigue clamando por un cambio de ciclo que no llega. “Los turistas se acercan ahora hasta aquí y le sacan fotos”, cuenta Ana Fernández, del restaurante Santa Isabel. Sin querer, el edificio abandonado se ha convertido en una prolongación del circuito que los peregrinos hacen hasta Carretas para recoger la compostela. “Agora está tapiado, pero antes entraba aí algunha xente. Hai tempo que non vemos movemento. Ás veces veñen os da empresa de seguridade e revisan… Isto vai acabar mal”, augura María González, de la pastelería Azalea.

L.E.
El viejo Provincial cesaba su actividad por completo en 2003 y, desde entonces, sigue sin uso
FOTO: L.E.

Justo enfrente del antiguo centro sanitario, los tres locales son testigos del declive de Galeras. En los últimos años se han instalado en la zona la sede de la Seguridad Social, la Concellería de Benestar Social  y más recientemente el ambulatorio. El bum inmobiliario también supo aprovechar el potencial de la zona y varios edificios residenciales de nueva construcción dan vida al barrio. Pero no es suficiente. “Antes teníamos 100 ó 200 clientes al día y no costaba demasiado hacer una caja de 300 euros. Ahora para conseguir esa cantidad, es necesario trabajar mucho más. Hay que reconvertirse”, explica con resignación la gerente de Lencería Cris. “El tipo de clientela ha cambiado. El que venía del hospital no compraba un artículo de lujo. Pero no es mala zona e incluso conservamos gente que venía aquí en la última época del Xeral”, añade. “As vendas baixaron. Moitos tiveron que pechar. E aínda que agora hai máis cousas por aquí arredor, pouco se nota”, advierte María González.

Desde 1999 se han barajado unas cuantas opciones para rescatar del olvido la parte del complejo sanitario que se libró del derribo. A la Universidade de Santiago (USC), titular de la propiedad, llegaron ofertas para transformar el inmueble en un hospital privado o en una residencia de estudiantes. También se barajó venderlo a la administración autonómica para usos institucionales, pero la crisis acabó también echando al traste esta salida. Aunque no cuajó, el que estuvo más cerca de progresar fue el proyecto de una firma palentina para montar una cooperativa de pisos para mayores.

A los vecinos ya les da un poco igual cuál sea el contenido del edificio. Lo que quieren es que el monstruo de 14.530 metros cuadrados que tienen plantado en el corazón de la calle encuentre un uso. “Hace mucha falta un hospital materno-infantil o un centro de día”, sugiere Cristina Gerpe. “Una residencia de ancianos le daría mucha vida”, apunta Ana Fernández, del restaurante Santa Isabel. Aunque es el que más pesa, el Provincial no es el único cadaver inmobiliario de Galeras. Muy cerca se encuentran la antigua sede de Fenosa -en proceso de rehabilitación- y el palacete de la Finca do Espiño.