Martes 17.06.2008
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| El campo de golf del Aero Club y, al fondo, la nueva torre de control del aeropuerto de Lavacolla FOTO: Antonio Hernández |
"¿Sería usted tan amable de notificarme que me va a desalojar?". No es el texto real, pero podría serlo: el Aero Club ha tenido que dirigirse por escrito a AENA para que le confirme el supuesto ultimátum para abandonar los terrenos de Lavacolla antes del 30 de abril, y todavía no lo ha conseguido. A pesar de que faltan sólo veintiún días para que venza ese plazo, y que de ellos serán hábiles doce como mucho –ya que las vacaciones de Semana Santa dejan muy reducida la operatividad de abril–, Aeropuertos todavía no se ha puesto en contacto con la entidad que debe ceder parte de su campo de golf para permitir el inicio de las obras de la nueva terminal para el aeropuerto.
Antes es preciso que se hable de nuevo de la indemnización, ya que los 3,8 millones ofertados a finales de 2008 eran una propuesta que podría haberse modificado, y aunque en la dirección de AENA le aseguraron al alcalde en su última reunión que la fecha tope para el desalojo estaba fijada a final de este mes, parece difícil que antes puedan completarse todos los trámites administrativos necesarios.
La otra parte del complejo proceso, que parece destinado a eternizarse, también se mantiene estancado y sin avances. Mientras el Ministerio de Defensa no envíe a Raxoi la documentación previa para la cesión de los terrenos de Bando y el Ayuntamiento plantee su propuesta por escrito al Aero Club –ya que hasta ahora todos los acercamientos y preacuerdos han sido tan solo de palabra– el presidente de la entidad no podrá convocar a la asamblea de socios para exponer las alternativas y que sean ellos quienes decidan la ubicación de sus futuras instalaciones deportivas, o bien en Santiago o en alguno de los municipios limítrofes en los que se han encontrado parcelas potencialmente adecuadas.
Tras un largo año de constantes peregrinaciones a Madrid, eternas esperas con la posible venta del campo de tiro a vueltas y promesas que se incumplen una y otra vez, el golf sigue en Lavacolla, las obras del nuevo aeropuerto no se inician y el campo de tiro de Bando continúa abandonado.
Turístico y abierto a todo jugador con licencia
Antes de convocar la asamblea de socios la directiva del Aero Club está esperando, entre otras cuestiones, que el alcalde les entregue por escrito un documento con las condiciones que regirían la cesión de los terrenos de Bando. Aunque hay acuerdo en aspectos como que el tiempo del acuerdo sea el máximo posible o las condiciones que impondría la administración local, hasta ahora todo ha sido de palabra y, para plantearles las alternativas a los socios, Juan Cuevas espera a que la Alcaldía lo ponga todo en papel.
Entre las condiciones que ha apuntado el gobierno local son prioritarios el uso turístico de las instalaciones de Bando y “que esté abierto a todo jugador que tenga licencia”. Esos requisitos no supondrían ningún problema para la entidad.
A pesar de que las noticias que tienen de Madrid a través del alcalde apuntan a que “nos van a llamar un día de estos”, lo cierto es que, en puertas del parón que supone la Semana Santa, no hay una fecha fijada para la reunión pendiente, en la que AENA debería formalizar también por escrito su propuesta de indemnización por los terrenos de Lavacolla, y la entidad aceptarla para que las máquinas puedan entrar en el campo de golf e iniciar de una vez por todas la esperada obra de la nueva terminal de Lavacolla. En el mejor de los casos, el encuentro no será hasta dentro de una semana.
Ya casi un año y medio adjudicadas
A finales de este mes se cumple un año y cinco meses desde que se adjudicaron las obras de construcción de la nueva terminal de Lavacolla. Aunque fuentes de AENA aseguraron a Bugallo que el día tope para la salida del Aero Club era el 30 de abril, por ahora nada lo confirma.
Cuatro millones por el retraso impuesto
Esta demora en el inicio de la construcción le confiere a las empresas adjudicatarias el derecho a reclamar una revisión de precios. Ésta supondrá un incremento en el coste que puede superar ya los 3,8 millones ofrecidos al Aero Club como indemnización.
El objetivo: pactar una salida paulatina
La entidad deportiva tiene en la salida paulatina de Lavacolla una de sus prioridades. En caso contrario sería necesario suspender la actividad del golf, y enviar al paro de forma temporal a buena parte de la plantilla.
Un nuevo cambio con acento gallego
La remodelación del gobierno que ha puesto al gallego José Blanco al frente del Ministerio de Fomento, de donde depende AENA, podría suponer un nuevo impulso a la construcción del aeropuerto de Lavacolla.
Veintiséis meses para terminarla
Aunque inicialmente iba a estar lista para el Año Santo, esta opción hace meses que quedó descartada. Harán falta algo más de dos años, veintiséis meses, para que el nuevo aeropuerto santiagués esté terminado.
