Martes 17.06.2008
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La recién renovada junta directiva de la Asociación de Hostelería Nocturna inicia mandato dando guerra. La falta de sintonía con el gobierno local, que se niega a ceder en cuestiones como la flexibilidad horaria, ha forzado al colectivo endurecer las medidas de presión. La agrupación, que aglutina a más de un centenar de pubs, bares y discotecas, no descarta movilizaciones, indican a este diario fuentes de la entidad. Su medida de protesta, si la vía del diálogo se va finalmente al traste, será cerrar los establecimientos. Los empresarios exigen a Raxoi que revise la normativa para "adaptarla a la demanda actual".
El Ayuntamiento se ocupa de supervisar el cumplimiento de la ley, ya que tanto los horarios de cierre como las actividades de este tipo de locales están regulados por la Xunta. La programación cultural que ofrecían los negocios, especialmente los del casco histórico, ha quedado prohibida por completo. No en vano los empresarios reinvidican su recuperación como factor de dinamización y atractivo turístico. "La preocupación por parte de los asociados es máxima, dado el poco talante existente por parte de las autoridades municipales a la hora de sancionar a los locales de ocio", denuncia Hostelería Nocturna en un comunicado. Una postura que, a su entender, resulta contradictoria porque a otros establecimientos se les "permite contratar eventos sin límite de horarios y violando la normativa existente". Por otro lado, fuentes del colectivo consideran demasiado indulgente el Foro do Civismo, pues a su entender la medida más eficaz para frenar el botellón no es el debate, sino la "erradicación total". La agrupación apela al "diálogo", pide "respeto" e insta a Raxoi a reunirse con la junta directiva.
Ronda de contactos
La nueva junta directiva iniciaba ayer mismo su ronda de contactos con la Asociación de Hostelería de Compostela y Comarca. Las reivindicaciones de ambos colectivos coinciden en "un 90%" de los casos, señaló el vicepresidente de Hostelería Nocturna en el casco histórico, Javier Rivera. La intención es trabajar conjuntamente, ya que la problemática de horarios, licencias e inspecciones "afecta por igual" a restaurantes, hoteles, bares, pubs y cafés, matiza el responsable.
La cultura, también en los bares
Los poderes públicos "deben apoyar la cultura, pero no institucionalizarla", critica el presidente de la Asociación Cultural Cidade Vella, Andrés Villasenín. El colectivo, integrado por 15 locales del casco histórico, coincide con Hostelería Nocturna en la necesidad de recobrar la programación de actividades en los establecimientos. Una demanda que cobra si cabe todavía más peso en "una ciudad de culto como Compostela", apostilla.
No obstante, los socios de Cidade Vella no han notado las restricciones horarias. "Siempre hemos cumplido. Tampoco tenemos necesidad de trabajar fuera de hora", explica el portavoz. Por tanto, la cifra de sanciones tampoco es significativo y, según Villasenín, se reduce a la mínima expresión. La agrupación está preparando un exhaustivo estudio para concretar la aportación de los hosteleros de la zona monumental a la economía de la capital gallega. Defienden su papel como revulsivo turístico y rechazan la "imagen deteriorada" que se proyecta de la hostelería .
Las mismas caras
Suso Pais (A Conga) seguirá al frente de Hostelería Nocturna, junto con Rivera (Momo), Luis Ferradás (Catedral), Ricardo Picón (Pérez & Pérez), Miguel Vázquez (Ambigú) y Óscar Cobos (Miúdo) .

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