Martes 10.02.2009
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Cuando recibo una llamada de Ruth se me encoge el alma. Es de esas sensaciones que no puedes evitar y a la que, a fuerza de repetirse, no te acostumbras porque tienen un cierto punto de oscuridad. Hoy (ayer) Ruth tenía la voz entrecortada. Era de esos días en que hasta por teléfono notas que llevaba horas llorando, destilando tristeza, rumiando desesperación. ¡¡Ella que ya debería tener el caudal agotado!!
"Se murió Andrés, el niño de Noia". Me dice con la voz entrecortada. No da más explicaciones porque sabe que sobran. Pero necesita hablarle al mundo del pequeño Andrés, uno de esos niños especiales ("un niño que tiene un problema", que diría Blanca) que parecen predestinados para sufrir un (ese) calvario. Y habla Ruth con cariño infinito de Raquel y José Manuel, sus padres, que no aciertan a comprender nada, de sus desvelos, de su lucha, de su peregrinaje de hospital en hospital, de ese viaje a ninguna parte que tiene como destino Madrid. No hay nada que hacer. Es cuestión de tiempo.
Se fue Andrés pero, lo sabe mucha gente, dejó algo entre todos. Aquel viaje a Port Aventura, aquel sueño que hizo realidad un programa de televisión y ese día a día que perdurará en el recuerdo.
A Andrés tampoco lo olvidará nunca Karlos Arguiñano. Si. Andrés es el niño que tanto emocionó al televisivo cocinero que lo dejó todo para venir a Santiago a verlo en el hospital. A cocinar para él. Andrés quería ser como Karlos y, estoy seguro, a Karlos le gustaría tener la fuerza de Andrés. Fue un encuentro mágico. Quizás el último de los buenos momentos de su corta pero intensa vida.
Desde entonces se fue apagando Andrés porque tenía marcado en una estrella el destino. Ese duendecillo que se lleva a todos los niños le vino a buscar como hace siempre. Ahora Andrés no podrá ir con sus amiguitos de la Escuela Camilo José Cela a la Warner el próximo mes de junio. Pero Yago, Lucía, Ainara, Clara, Anxo o Víctor lo llevarán en sus corazones.
Y Andrés hará fuerza, mucha fuerza, por sus padres. Por Pablo y por Miguel. Y por muchos niños más.
