Martes 10.02.2009
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No acababa uno de comprender por qué llueve más, últimamente, los fines de semana; hasta que: ¡oh sorpresa!, acerté a ver ayer el programa de Correo TV Os trobeiros. La manera de cantar de los trobeiros y contertulios: Luis Rial, conductor del programa, y los profesores Miguel Cancio y José Luis Mari Solera, es perfectamente descriptible: cantan como los ángeles? caídos.
Creo que podrían constituirse en empresa asesora de regadíos controlados vocalmente, no siempre dado el entusiasmo que le ponen, para zonas desérticas y de sequías catastróficas. A su lado, el más famoso Hacedor de lluvia de origen vocal, el bardo Asuncetúrix, el de la voz de chicharra, compañero de fatigas de Astérix y Obélix, reclama un puesto en la Scala de Milán. Apenas unas horas después del último programa, llego a mi consulta y veo las aguas de la Ría de Arosa a punto de desbordarse, debido a una formidable mano de agua, propiciada, sin duda, por los citados personajes.
Pasado el doloso incidente laringo-vocal, el programa transcurrió por los amables, simpáticos y limpios derroteros habituales. No faltó un rato dedicado a la lamentable y dolorosa situación de Cuba, de la cual la prensa daba cumplida cuenta. Las damas de blanco, una vez más, maltratadas por ese régimen comunista, opresor, valga la redundancia, y corrupto. Con la delicadeza habitual eran bruscamente desalojadas de una iglesia al nada racista, ni machista lema de: "Súbete a la guagua, negra de mierda", cómo publicaba El Mundo anteayer mismo. Todo un programa de respeto a los derechos humanos.
Lo lamentable es que se habla con frecuencia, por los taimados y los tontos de guardia, de reformas desde dentro de ese régimen caduco. Es evidente que lo que no han hecho en 51 años, no tienen capacidad, ni legitimidad para hacerlo. ¡Dejen ya los cursiprogres de molernos la cabeza con las bondades de Fidel! Si tan bueno es el régimen que se vayan a vivir allí. Y quítense las camisetas de ese gran sanguinario que fue el Che Guevara, que la función ya ha terminado. Es un misterio el porqué los USA, tan activos en los teatros bélicos internacionales, toleran ese auténtico absceso tan cerca de sus costas.
O se cae el régimen o lo tiran, no queda otra. Apuntalarlos con paños calientes es un flaco servicio a la población cubana y la maltrecha crónica de una muerte requeteanunciada.
*EX DECANO DE LA UNIV. ALFONSO X EL SABIO
