Viernes 12.03.2010
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Actualizado 15.22
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| Ambulancia del 061 junto al edificio donde viven ambas mujeres FOTO: antoniO hernández |
Las discusiones entre C. P. P., de unos 80 años, y su vecina del tercer piso, una joven de unos treinta años de edad, eran frecuentes. Así lo aseguraron ayer a este rotativo varios residentes de Basquiños, calle en la que viven las dos mujeres.
Algunos incluso aseguraron a este rotativo, que la mujer, una viuda que reside sóla en el segundo piso, tenía miedo de ser agredida por la joven. Ayer sus temores se confirmaron. Alrededor de la una de la tarde, la chica, que vive en el tercero, llamó a la puerta de la víctima y le roció la cara con lejía, según relataron varios testigos.
Una llamada alertó de lo ocurrido a la Policía Nacional y al 061 e inmediatamente se personaron en la zona tres coches patrulla y una ambulancia, que trasladó a la herida al hospital Clínico, donde ingresó en el Servicio de Urgencias con pronóstico reservado, según confirmaron fuentes hospitalarias.
De lejos
El suceso se produjo en un pequeño edificio de tres plantas de Basquiños. Según el testimonio de algunos vecinos del barrio, la presunta agresora ya había tenido más conflictos con C. P. P., ya que la víctima intentó convencer en varias ocasiones a su vecina de que dejase abierta la puerta del portal del inmueble.
El bloque carece de telefonillo, por lo que la agredida no quería que se cerrase el portal para poder ser atendida en caso de que sufriera algún daño físico. Ante la negativa de la inquilina del tercero a dejar abierto el portal, la víctima decidió cambiar la cerradura. Esto dio lugar a peleas, e insultos entre ambas.
Incluso, los mismos testimonios aseguraron que con anterioridad ya se produjo otra agresión, aunque no tan grave como la de ayer, puesto que la joven le arrojó, al parecer, agua desde el balcón.
Daños leves
Afortunadamente, según pudo averiguar este periódico, C. P. P. fue dada de alta ayer, después de ser examinada en el Servicio de Oftalmología del hospital Clínico, donde los facultativos comprobaron que tenía una quemadura leve en una de las córneas.
Jesús, otro vecino de la zona, comentó a este diario, que a pesar de que C. P. P. aseguraba que su joven vecina era agresiva, ésta se comportaba con normalidad con la gente de la zona. "Con nosotros nunca tuvo ningún problema, pero la mujer aseguraba que tenía miedo". Según explicó, la joven suele andar por la calle y vive en el inmueble con su novio desde hace un año.
Un periodista de EL CORREO visitó el edficio después del suceso y pudo apreciar un fortísimo olor a lejía, tanto en la entrada como en las escaleras.
La señora herida es viuda y con 2 hijas
C. P. P. es viuda. A pesar de que tiene dos hijas, según comentaron los vecinos vive habitualmente sola, ya que ellas están fuera. Ante el temor de sufrir algún accidente doméstico y no poder ser auxiliada, debido a la falta de portero automático en el portal, la mujer pedía a sus vecinos que no cerraran la entrada al inmueble. Sin embargo, la joven, al parecer, se negaba.
De momento no hay denuncia
Fuentes de la Comisaría de Santiago restaron importancia al suceso e indicaron que de momento, la agredida no ha presentado denuncia por lo ocurrido, aunque ayer sí les manifestó su intención de hacerlo. Los agentes se limitaron a identificar a la presunta agresora, que al no haber denuncia presentada no fue detenida.
Gran despliegue
Tras conocerse lo ocurrido, en el lugar del suceso se personaron tres coches patrulla de la Policía Nacional y una ambulancia del 061, que trasladó a la vícitima al hospital Clínico de Santiago. También acudieron a la zona agentes de la Policía Judicial.