Jueves 23.05.2013
| Actualizado 19.50
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El Arzobispado recibió hasta dos propuestas diferentes de empresas que estaban interesadas en convertir el edificio anexo a la Colegiata de Sar –el espacio que hasta el año 2010 ocupó el colegio público– en un negocio de hostelería. En concreto se pusieron sobre la mesa planes para un restaurante y un pequeño hotel, con cinco o seis habitaciones, que la Iglesia rechazó. Para el párroco de Sar, José Porto Buceta, "tener un edificio así sin utilidad es un pecado grave", pero la posibilidad de convertirlo en un negocio de tipo turístico no conectaba en absoluto con sus planes ni con su idea de lo que debe suponer este edificio para el barrio del que es el principal referente.
Por contra, el proyecto de la Fundación Juniors, que pondrá en marcha una escuela infantil de cero a seis años le parece muy apropiado. Así la Colegiata seguirá prestando "un servicio cultural al barrio" y podrá mantener actividades vinculadas a la parroquia y la catequesis ya que serán perfectamente compatibles y se incluyen en el acuerdo con la fundación.
