Martes 10.02.2009
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El arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio, presidirá mañana el rito de admisión a las Sagradas Órdenes de tres seminaristas, que se convertirán así en diáconos y presbíteros. El acto, que se celebrará en la iglesia de San Martín Pinario a las siete de la tarde de mañana, supone que los estudiantes del Seminario Rubén Diéguez, Francisco Gómez-Canoura y Andros Iglesias, adquieren una mayor vinculación con esa institución y son aceptados de forma pública y solemne como candidatos al orden sacerdotal por el arzobispo.
Rubén Diéguez, de la parroquia de San Juan de Vilanova de Lalín, estará destinado en Santa Comba; Francisco Gómez-Canoura, de la parroquia de Santa Gema de A Coruña, tendrá destino en San Julián de Mugardos, y Andros Iglesias, de Ponteceso, estará en Divino Salvador de Poio.
Menos sacerdotes
La crisis de vocaciones afecta a la archidiócesis compostelana desde hace ya más de dos décadas. Si hace veinte años eran 645 los sacerdotes que atendían a las más de mil parroquias, ahora son menos de quinientos, lo que les obliga a atender a más de una parroquia y, en ocasiones, multiplicarse para atender hasta a nueve, con jornadas maratonianas que van incluso de las ocho de la mañana a las doce de la noche. La situación, que se hace especialmente grave en el rural, ha llevado al Arzobispado a reducir el número de arciprestazgos, reagrupándolos.
