Martes 10.02.2009
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Decenas de vecinos colapsaron ayer los teléfonos de Aquagest a causa del extraño aspecto que presentaba el agua de la traída. El grifo desprendía un chorro teñido de un color arcilloso que, además, dejaba un poso oscuro en los sanitarios, cocinas, etc. Cuestión que ocasionó problemas importantes no sólo a los vecinos, si no también a los locales de hostelería de la capital gallega. Muchos no pudieron servir infusiones durante toda la tarde, ni lavar la vajilla para reponer el servicio. La causa no fue otra que una avería en la salida del depósito de Aquagest que abastece a la ciudad, explicó ayer a este diario la concejala de Medio Ambiente, Elvira Cienfuegos.
La incidencia, registrada en torno a las 18.30 horas, provocó un efecto de turbidez que no desapareció de forma definitiva hasta, aproximadamente, un par de horas después.
