Sábado 20.03.2010
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| El interior del establecimiento en 2009 después de la rehabilitación llevada a cabo por el Consorcio, arriba, y en el año 1996 antes de que se acometiese el proyecto de reforma, abajo |
En el número 25 de la calle del Franco siempre hubo un almacén de vinos, hasta que en 1963 se transformó en un bar que se llamaba Oriente. Al año siguiente, Manuela García Montero y Juan Pérez Montero lo convirtieron en una taberna de tazas, a la que bautizaron Orense. El 9 de abril de 1996 acudieron a las oficinas del Consorcio de Santiago para acogerse al plan de ayudas de rehabilitación de locales. Le trasladaron entonces al arquitecto Pablo Tomé sus intenciones: querían mejorarlo sin que se notase para mantener a la misma clientela. Bajo el auspicio de este programa -vigente entre 1996 y 2006- se han restaurado 26 bares y cafés (Casino, A Poda, Gamela, San Francisco...); 18 restaurantes (Gato Negro, Beiro, Garum...); y seis bares de copas (Galo D'Ouro, As Crechas, Atlántico...).
Según explica Pablo Tomé, la reforma consistió en eliminar un escalón de la entrada, lo que obligó a vaciar el local por completo (intervención que, por cierto, le permitió ganar altura). "Fixemos o que a min non me gusta facer, vacialo. Pero foi necesario, xa que queriamos renovar as instalacións de saneamento, revisar a estructura e os muros medianeiros laterais. Para manter a porta tivemos que engadirlle un pedazo na parte de arriba".
Conservar la esencia
La actuación pretendía mejorar las condiciones del local. Así, se ampliaron los servicios, se reorganizó la cocina y el almacén. Para conservar su esencia y respetar el deseo de los propietarios, se optó por mantener las características funcionales del resto del local. Por último, la barra se reconstruyó en madera.
La fachada del mítico Orense es un rótulo rojo con una puerta verde sobre un muro blanco. "Podemos decir que o Orense é a fachada máis neomoderna de Santiago", indica Tomé.
El arquitecto resume en una frase el espíritu de la intervención. "A idea do proxecto do Orense foi facer como o príncipe don Fabricio no Gatopardo: renovalo todo para que seguira sendo o mesmo bar de cuncas". En esta rehabilitación intervinieron el arquitecto Xulio Álvarez, el arqueólogo Miguel A. López-Felpeto, y la empresa constructora Neorsa. La actividad del Orense sigue siendo la misma, sirviendo tazas de Ribeiro fundamentalmente a jubilados por las mañanas y cervezas a estudiantes por la noches.
. local@elcorreogallego.es
Pablo Tomé "Podemos decir que á do bar Orense é a fachada máis neomoderna que existe na capital galega na actualidade"
"A idea do proxecto do Orense foi facer como o príncipe don Fabricio no 'Gatopardo': renovalo todo para que seguira sendo o mismo bar"
"Fixemos o que a min menos me gusta facer, é vacialo por completo. Pero foi necesario, xa que queríamos renovar o saneamento"